El módulo 4 ha hecho ampliar mis miras y observar más allá de mi particular hábitat en mi colegio tan inmensamente grande y complejo.
Acabamos de arrancar, por así decirlo, en el centro y los primeros análisis son positivos; somos conscientes de que queda mucho camino por recorrer y que hay trabajo que hacer y rehacer. Pero, al mismo tiempo, existe una sinergia de positivismo por parte de diversas secciones.
Romper con lo hecho hasta ahora cuesta esfuerzos. La distinción entre evaluación y calificación ayuda al personal a entender hacia dónde nos estamos dirigiendo. Herramientas como las rutinas de pensamiento, dinámicas y técnicas de Cooperativo, rúbricas, portafolios y demás, hacen que el desafío sea muy atractivo por su diversidad y frescura continua.
Aspectos muy positivos se generan en el diseño y realización del ABP:
- Se potencia el compañerismo, no sólo entre los alumnos sino entre los mismos profesores y diversas secciones.
- Descubrimiento de talentos y habilidades del alumnado, profesorado y de hasta uno mismo cuando se enfrenta al desafío de la imaginación de un currículo llevado a la práctica real.
- El centro educativo, aunque tenga todos los niveles de formación, logra convertirse en un único
"ecosistema". Todos entramos en un ambiente de colaboración, democracia y de diálogo;
"como en casa".
Apostar por el ABP conlleva trabajo en equipo, tiempo dedicado a hacer y deshacer, aprender y desaprender y planificar es fundamental. Qué tareas se harán al inicio del proyecto, qué otras en el desarrollo y cómo finalizarlo con una correcta difusión.
Antes de arrancar con los chavales existe el grueso del trabajo: obtener los objetivos sacados de las distintas asignaturas que participan en el proyecto. Plantear el reto, problema o pregunta a resolver. Qué producto final se espera. Y con qué criterios se evaluará.
Se insiste en el apoyo de toda la Comunidad Educativa. Nuestro centro cuenta el apoyo de ésta aunque se debería de trabajar más la explicación de este modo de aprender a las familias. Quizá haciéndolas más partícipes en estos proyectos.
En el módulo se habla del término "calendario de hitos" para nuestros alumnos: saber qué hacer en cada momento y con qué plazos se cuenta. Me parece una propuesta fenomenal ya que indirectamente se les potencia la organización de la tarea, la autonomía y la auto-gestión del trabajo.
Algo que alivia a los neófitos como yo es la importancia a la flexibilidad pues es más que probable hacer ajustes sin afectar a los pilares fundamentales: tanto los objetivos como los criterios de evaluación marcan el ritmo a seguir en el proyecto. Y precisamente, el seguimiento con los portafolios y observaciones hacen posible esa flexibilidad.
El proyecto concluye con una evaluación del alumnado, otra del propio proyecto y una celebración por haber resuelto un desafío,pregunta o problema.
Es muy importante archivar el proyecto y difundirlo. El marketing juega un papel importante para que los protagonistas del desafío logrado se sientan orgullosos y valorados por parte de sus colegio: ya sea a través de las Redes Sociales, web oficial, canal YouTube oficial, participación en algún concurso educativo, hacerlo kllegar a algún medio de comunicación....
El ABP no sólo va destinado a los alumnos, sino a todos los que formen parte de él. Como comentaba al principio de esta entrada, este modo de trabajar puede sacar los talentos y habilidades de cada uno, y también a trabajar, mejorar o potenciar a aquellas otras competencias menos desarrolladas:
- Planificación, previsión y anticipación.
- Negociación y diálogo.
- Búsqueda de recursos.
- Gestión de tiempo.
- Acompañamiento de procesos de aprendizaje.
- Evaluación auténtica.
- Difusión y divulgación.
Si esto no es lo suficientemente motivador para un docente, ABP empuja la capacitación y desarrollo profesional del claustro en cuatro líneas, todo un proceso de una nueva formación integral del profesor:
- Fase de auto-formación.
- Fase de formación de centros.
- Fase de investigación-acción.
- Fase de aprendizaje.servicio.
Todo ello redunda en beneficio personal y comunitario. Con el ABP el éxito es compartido y los beneficiados son todos aquellos que forman parte de él: alumnado, claustro, familias, colegio y quienes más quieran unirse al desafío planteado.
¿No es lo suficiente motivador para no subirse al tren del ABP? Yo ya digo que soy un pasajero más.